20 Feb
Primera presentación de campaña en mi escuela, Teleco. Ya me conocen de sobra, pero es de agradecer que llenaran la sala para escuchar mis propuestas.
20 Feb
Ceremonia de la pegada oficial de carteles. Muchos periodistas, pero así entre nosotros, cuando vinieron ya teníamos toda la Universidad empapelada.
20 Feb
Hoy a las doce de la madrugada ha arrancado oficialmente la campaña electoral. Lo hemos celebrado colgando los carteles electrónicos. A partir de ahora, además de este blog, puedes conocer todos los detalles de mi programa en la web de campaña www.eliasdelosreyes.es
19 Feb
Hoy el diario Levante-EMV publica un artículo de opinión que he escrito para trasmitir a la Sociedad la apuesta decidida que la Universidad Politécnica tiene que hacer a favor de la investigación puntera y que a día de hoy se consigue gracias el esfuerzo y el compromiso individuales de muchos investigadores, pero sin la planificiación, el apoyo y los recursos que necesitan por parte del gobierno de la UPV.
Puedes leer el artículo completo en la página web de Levante-EMV o descargarlo directamente desde este enlace.
18 Feb
Insistiendo en la línea de la anterior reflexión, os invito a leer el artículo completo (sin manipulación) que hoy ha publicado el diario El Mundo.
Lo podéis consultar aquí mismo.
Si queréis ver la versión manipulada, consultad el blog de Juliá. No tienen vergüenza. Daos prisa en consultarlo, porque supongo que a tenor de este comentario enmendarán su manipulación.
18 Feb
La precampaña ha empezado en los medios y en la red. A la vista de lo que está pasando, se me ocurren las siguientes reflexiones.
Una estrategia de campaña, esperable por cierto, es la de actuar con prepotencia y falta de humildad, utilizando la difusión masiva de argumentos del tipo “… pobrecitos, no tienen apoyos, no pueden ganar…”. Todo esto aderezado con profusión de visitas institucionales, actos de inauguración, regalos de casco de bicicleta, etc.
Otra muy distinta es la de salir a la comunidad universitaria con un programa lleno de ideas, propuestas concretas y un equipo valiente, competente e ilusionado para llevarlo a la práctica, con el mensaje claro, dirigido a la comunidad universitaria de “… informaos, reflexionad sobre las propuestas y sobre quiénes las sustentan y votad libremente en conciencia…“.
No hay color, no hay temor, somos universitarios.
16 Feb
En la Universidad Politécnica de Valencia se han convocado elecciones para elegir Rector el día 5 de marzo. Sólo se han presentado dos candidatos. El candidato Juliá y yo mismo.
Desde que decidí presentarme he expuesto mis ideas en un blog personal www.eliasdelosreyes.es, que recoge, dentro del más puro estilo universitario, lo que pienso del pasado y del futuro de la UPV.
A nadie he condicionado, a nadie he forzado, a nadie le he pedido que me vote, sino que he insistido hasta la saciedad que un universitario (toda la comunidad universitaria) debe votar a la universidad que le ilusiona, debe votar con la cabeza y no con el estómago, debe informarse y votar en conciencia lo mejor entre las dos opciones.
No me he apuntado medallas que no me tocan. Sé que la UPV es una universidad de calidad. También afirmo que esa gran calidad no es fruto de la gestión de los últimos cuatro años. Los últimos años han llevado a la UPV a un sopor letárgico impuesto, del que despertará muy pronto y despertará sin miedo a manifestar lo que piensa y a decirlo públicamente. Con el brillo en la mirada y el orgullo del universitario.
Hoy me he enterado de que el candidato Juliá y los vicerrectores Martínez Rubio y Peiró se presentaron en Benagéber en una reunión de formación de estudiantes. Tengo fotos. ¡Qué vergüenza! Ya no respetan nada. Es una pena.
Aseguraron, no obstante, que no acudían a hacer campaña. Nadie se lo había preguntado.
Afortunadamente para toda la Universidad, nuestros alumnos son demasiado inteligentes y no se dejan engañar con sobornos tan burdos y con mentiras. Han tenido cuatro años para saber lo que hay.
13 Feb
En la Universidad Politécnica de Valencia estamos en días de reflexión, analizando los hechos y valorando los resultados de la gestión de los últimos cuatro años a fin de trasladarlos a la Comunidad Universitaria para que ésta las conozca y las complete con su propia información.
No hay ninguna duda de que la Universidad Politécnica es una gran institución de la que nos sentimos orgullosos. Eso no es cuestionado ni cuestionable. Las cifras asociadas a la productividad científica han mejorado en los últimos cuatro años. La empleabilidad de nuestros egresados, que no es mala, se ha mantenido, con un ligero retroceso en el último año. La captación de recursos por nuestra actividad investigadora y de innovación tecnológica ha crecido durante este último periodo y también en este año estamos sufriendo un retroceso achacable, probablemente, al mal momento económico que estamos atravesando.
Todo esto es cierto, es objetivo y medible, pero de ahí a asociar que esos logros son debidos a la buena gestión de la última legislatura hay un enorme trecho. Observemos:
- La productividad científica en nuestra Universidad comienza a aumentar significativamente cuando nuestro profesorado es consciente de que su propia progresión en la carrera académica pasa por las evaluaciones positivas de la CNEAI (Comisión Nacional de Evaluación de la Actividad Investigadora) que establece criterios claros para la evaluación científica, con los que se puede estar o no de acuerdo, y nuestros investigadores, como ocurre en otras universidades, se ponen las pilas. El crecimiento en nuestra universidad es espectacular porque, salvo honrosas excepciones, nuestro ADN como universidad está más cercano a las actividades profesionalizantes (de gran calidad) que a las puramente científicas.
- Por otra parte, y esto tampoco corresponde a la gestión reciente, nuestra Universidad toma la acertadísima decisión estratégica de crear centros mixtos con el CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) como el ITQ (Instituto de Tecnología Química) y el IBMCP (Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas) que con su actividad nos ponen en primerísima línea de investigación en algunas fronteras del conocimiento a nivel mundial. Esto tiene efectos sinérgicos y de ósmosis hacia colectivos de nuestra Universidad y los resultados son espectaculares.
- En cuanto a la transferencia de los resultados de la investigación e innovación al tejido productivo, que se traduce en recursos y patentes, esto tampoco es nuevo y lo que se ha producido en este periodo es un crecimiento vegetativo debido a las acciones del pasado que, por cierto, a veces se ningunean.
- Tampoco el objetivo de incluir la empleabilidad del egresado dentro de nuestros estatutos no es cosa de esta legislatura y, en consecuencia, el apuntarse medallas procedentes de las siembras y los cuidados de otros es, cuanto menos, pretencioso.
- Lo mismo ocurre con la CPI (Ciudad Politécnica de la Innovación), con el Programa IDEAS, con la red de comunicaciones de la UPV y con otras tantas cosas que no son fruto de la gestión reciente.
Desde mi punto de vista hay dos grandes gestiones que se han realizado durante la última legislatura, una relativa al ámbito docente, como es la implantación del Plan Bolonia en nuestra Universidad y otra en el ámbito de la investigación, la dotación de una infraestructura singular en la UPV, conocida como CiMeT (Centro Integral para la Mejora Energética y Medioambiental de Sistemas de Transporte). En ambas, y esto sí es responsabilidad de la gestión reciente, hemos conseguido, desde mi punto de vista, dos espectaculares fracasos para la UPV.
En el primer caso, la situación actual es que contamos con cuarenta y nueve titulaciones de máster en nuestra oferta curricular y no sé si alguna titulación de grado ha acabado ya su tramitación preceptiva. No conozco a nadie en la UPV que no haya criticado la forma en la que se han hecho estas cosas. Falta de información, cambio de criterios, descoordinación y un largo etcétera que han acompañado siempre la actuación del equipo de gobierno en estos temas.
Las especiales características de nuestras titulaciones, algunas de entre ellas con competencias profesionales por Ley, aconsejarían armar este proyecto de Bolonia empezando por los másteres profesionalizantes e integrando en ellos (en lo integrable) aquellos programas de doctorado que tuviesen la mención de calidad de la ANECA. En los huecos, una vez delimitadas las competencias temáticas de los másteres profesionalizantes, siempre que hubiera recursos humanos disponibles y con la acreditada demanda social, situar otros másteres oficiales ofertados por Departamentos e Institutos Universitarios. Esto no ha sido así, lo cual ha provocado, debido a la aparición de los másteres profesionalizantes asociados a los Centros, el continuo vaivén de contenidos de los actuales másteres, con el consiguiente desconcierto de nuestros profesores que se ven obligados a realizar un sobresfuerzo para reubicar los contenidos de los másteres que ya estaban funcionando. Un poema.
En cuanto al CiMeT cuyo costo está valorado en ochenta y siete millones de euros y que fue apoyado por el rector, dejando de lado otras iniciativas, ha sido informado negativamente por unanimidad por el CAIS (Comité Asesor de Infraestructuras Singulares) aduciendo razones de falta de calidad en la propuesta que vienen recogidas en la prensa reciente (página 10 del diario El Mundo del 7 de febrero y páginas 2 y 3 del diario Las Provincias del mismo día). El Secretario de Estado de Investigación, D. Carlos Martín Alonso manifestó que el rechazo del proyecto no se debía a la posible falta de sintonía entre el Gobierno Valenciano y el Gobierno Central, sino a la falta de calidad del proyecto.
Y así están las cosas. No debemos continuar sin ideas. Juntos podemos.