22 Dic
El martes 16 de diciembre mandé una felicitación navideña personalizada a los profesores, investigadores, personal de administración y servicios, miembros de las Delegaciones de Alumnos de los Centros de la UPV, periodistas relacionados con universidades y amigos.
El día 19 de diciembre recibo de la Junta Electoral de la Universidad Politécnica una comunicación diciéndome que no puedo emplear la referencia “Candidato a Rector UPV 2009″.
Hoy, día 22 de diciembre, pido disculpas a la Junta Electoral y manifiesto públicamente, a través de mi blog, que no soy candidato a Rector sino que soy, inequívocamente, candidato a ser candidato a Rector de la UPV.
Dicho esto quiero manifestar en este foro que yo no fui el primero en anunciar públicamente mi candidatura a Rector, fue el actual Rector el que por tres veces, una en el Diario Levante, otra en el Consejo de Gobierno de la UPV y otra en la toma de posesión del Director de Alcoy, el que se adelanto a anunciar su candidatura antes de que yo dijera públicamente esta boca es mía.
Asimismo quiero manifestar el enorme respeto institucional que me infunde la gobernabilidad de la UPV, es por ello que mis actuaciones son muy comedidas a fin de que el “ruido de fondo”, que inevitablemente conllevan dichas actuaciones, no condicionen el buen funcionamiento de la institución.
Dicho esto quiero poner de manifiesto la enorme ventaja posicional de un candidato a candidato a Rector de la UPV que manifiesta desde el poder, su inquebrantable intención de presentarse a la reelección. Por poner como ejemplo, un dato empírico que avala la anterior afirmación, piénsese que el todavía presidente de EEUU George Bush se presentó a la reelección desde el poder frente a John Kerry, y ganó las elecciones el Sr. Bush.
Las razones de dicha ventaja son muchas. Entre ellas destacan la visibilidad que tiene el candidato a candidato, desde el poder (cuarenta aniversario, toma de posesión personalizada de cargos unipersonales y un largo etc. que todos conocemos y no vamos a perder el tiempo en detallar) y, por otra parte contar con el “aparato” del poder.
El “aparato” consta de dos partes, una visible, constituida por todas aquellas personas que el Rector nombra a dedo para gestionar la Universidad (Vicerrectores, Directores Delegados y Directores de Área), y otra sumergida, constituida por aquellos grupos de presión que tienen intereses en que el actual Rector siga en el cargo por que, a ellos, no le va mal. Es muy simple.
Yo cuento con mis ideas, con mi modelo de Universidad, con mi trayectoria previa y con todo ello manifiesto mi irrevocable intención de, cuando llegue el momento, presentarme como candidato a Rector de la UPV, siendo plenamente consciente de lo anteriormente mencionado.