25 Nov
El viernes pasado salí muy desilusionado de la presentación de una “nueva” iniciativa telemática en nuestra UPV: “la Gestión Electrónica”.
Básicamente mi desilusión fue provocada por tres motivos fundamentales:
- El primero por la falta intencionada de memoria histórica.
- El segundo por tratar, a toda costa, de atribuir al Rector un liderazgo que no tiene.
- El tercero por no concretar, y más en esta época de crisis presupuestaria, el esfuerzo económico y de recursos humanos que, adicionalmente a los que dispone actualmente el ASIC, se necesitan para abordar el proyecto.
Quiero compartir contigo en profundidad estos motivos por lo que te invito a leer en este enlace mi reflexión sobre este acto de presentación.
25 Nov
El viernes pasado, día 21 de noviembre, después de dos horas de clase en la asignatura que imparto normalmente, de ocho a diez de la mañana, me pasé por Caminos II, donde se había anunciado la presentación de una “nueva” iniciativa telemática en nuestra UPV: “la Gestión electrónica”.Tras unas breves palabras del Rector Mgco. y del Vicerrector Primero resaltando la “novedad”, el liderazgo de nuestra Universidad en el tema, y la importancia del mismo para el futuro, llegó la presentación del proyecto a cargo de nuestro Gerente D. José Antonio Pérez.
Brillante, como siempre Jose Antonio, desgranó el contenido del Proyecto, su elaboración, e incluso habló de fechas: un primer esbozo para marzo del 2009 y, operativo total en 2010.
Cuando terminó su charla, me fui desilusionado y bastante enfadado intelectualmente, hasta el punto de que ni siquiera me quedé al ágape que se sirvió tras la conferencia. ¡Qué cabreo no llevaría!
Básicamente mi desilusión fue provocada por tres motivos fundamentales:
- El primero por la falta intencionada de memoria histórica.
- El segundo por tratar, a toda costa, de atribuir al Rector un liderazgo que no tiene.
- El tercero por no concretar, y más en esta época de crisis presupuestaria, el esfuerzo económico y de recursos humanos que, adicionalmente a los que dispone actualmente el ASIC, se necesitan para abordar el proyecto.
Voy a explicarme por orden:
Como casi todo el mundo sabe, el Modelo de Referencia de Interconexión de Sistemas Abiertos (Modelo OSI de la ISO) establece siete niveles o capas que van desde el Nivel Físico al Nivel de Aplicación. Cualquier Nivel de Aplicación, como es el de e-gestión, descansa sobre un Nivel Físico que la soporta.
Fue en 1992, cuando yo era Vicerrector de Investigación y de mi dependía el Centro de Cálculo (ahora tras su evolución ASIC), cuando se concibió, diseñó y se buscó financiación. Recuerdo que fue en mi casa de Villamarchante donde el Rector de entonces D. Justo Nieto, nuestro querido, recordado amigo y Vicerrector D. José Manuel Benet, el Vicerrector D. Juan Gisbert, y yo mismo, nos reunimos allí con el entonces Director General de Universidades D. Juan Antonio Sastre para convencerle de esta iniciativa pionera y conseguir su financiación. Así funcionaban entonces las cosas.
Fue entonces cuando se consiguieron los más de doscientos millones de pesetas que costaba el proyecto. Cuando, posteriormente, se construyó y se mantuvo el cableado estructurado de los Campus con los anillos de fibra óptica que unían los distintos edificios, así como los enlaces con los Campus remotos, con el cableado interno de los mismos.
Fue entonces cuando se contrataron cuatro personas (PAS), con perfil de Ingeniero Informático o Ingeniero de Telecomunicación, para el mantenimiento, la actualización continua de las redes y el desarrollo de Aplicaciones.
Fue entonces cuando conectamos la Red de Campus con la Red IRIS con una red de alta velocidad, lo que nos permitía conectividad de banda ancha con el resto de universidades españolas y el acceso a todas las universidades conectadas a Internet.
Fue entonces cuando esta universidad cambió sustancialmente. A partir de ahí, en la UPV ya no se investigaba igual, ya no se gestionaba igual, ya no se enseñaba igual. Fue un cambio estructural.
A partir de ahí había que desarrollar aplicaciones internas, la intranet, la auto matrícula, el directorio, el acceso remoto, etc, etc. Y se hizo. Y nuestra Universidad fue referente para el resto porque tuvo la iniciativa y puso los medios que tocaban. Humanos y materiales.
Y de todo esto el viernes ni media palabra. Nada.
La segunda cuestión es relativa al liderazgo del Rector actual en todo esto.
Es una obviedad decir que el Rector tiene, por representatividad de la Institución que lo ha elegido, una visibilidad. La máxima. Pero de ahí a atribuir al Rector la creación del Universo hay mucho trecho.
El Rector tiene que tener el reconocimiento que toque para cada iniciativa, pero no más, porque si no, puede parecer que los actos de puesta de largo de una iniciativa universitaria, son actos de exaltación del Rector con fines preelectorales. Y eso no está bien.
Finalmente, la tercera cuestión es algo consustancial con mi deformación como ingeniero.
Un proyecto de ingeniería consta de tres partes, Memoria, Pliego de Condiciones y Presupuesto. Sin alguna de estas tres partes, hablar de una iniciativa es, como dirían nuestros amigos latinoamericanos, “hablar paja”. Por ejemplo, ¿Cuántas personas adicionales hacen falta para desarrollar este proyecto en los plazos establecidos?, ¿Con qué perfiles? ¿Cuál es el presupuesto global?…
Me fui desilusionado, y por que no decirlo, algo cabreado.
Elías de los Reyes