28 Nov
La comunicación a distancia ha sido una aspiración de la humanidad desde que esta existe. Herodoto narra en sus crónicas cómo la caída de Atenas fue transmitida de isla en isla en el mar Egeo mediante hogueras visibles unas de otras. No había otra tecnología disponible en aquel momento y se utilizó con todas sus ventajas y limitaciones.
No es hasta 1855 cuando en España Isabel II promulga el decreto de creación de la primera red Telegráfica nacional. La Telegrafía y la Telefonía fueron inventadas por Morse (profesor de pintura en la Universidad de Nueva York) en 1840 y Bell en 1876. Estos dos sistemas, ya basados ambos en el transporte de señales mediante energía electromagnética, son dos ejemplos de éxito y gran implantación, creando grandes redes con aspiración a coberturas globales. Nótese que en sus orígenes, la telegrafía y la telefonía son los sistemas digital y analógico respectivamente. La información fluye ya por las redes creando grandes, enormes oportunidades de negocio e iniciando un nuevo concepto de gestión a distancia, otro tipo de comercio, otro tipo de logística, otro tipo de funcionamiento de las finanza. La información que siempre ha sido poder porque posibilita la visión de un escenario completo, se está convirtiendo ya en poder global en tiempo real.
28 Nov
La comunicación a distancia ha sido una aspiración de la humanidad desde que esta existe. Herodoto narra en sus crónicas cómo la caída de Atenas fue transmitida de isla en isla en el mar Egeo mediante hogueras visibles unas de otras. No había otra tecnología disponible en aquel momento y se utilizó con todas sus ventajas y limitaciones.
No es hasta 1855 cuando en España Isabel II promulga el decreto de creación de la primera red Telegráfica nacional. La Telegrafía y la Telefonía fueron inventadas por Morse (profesor de pintura en la Universidad de Nueva York) en 1840 y Bell en 1876. Estos dos sistemas, ya basados ambos en el transporte de señales mediante energía electromagnética, son dos ejemplos de éxito y gran implantación, creando grandes redes con aspiración a coberturas globales. Nótese que en sus orígenes, la telegrafía y la telefonía son los sistemas digital y analógico respectivamente. La información fluye ya por las redes creando grandes, enormes oportunidades de negocio e iniciando un nuevo concepto de gestión a distancia, otro tipo de comercio, otro tipo de logística, otro tipo de funcionamiento de las finanza. La información que siempre ha sido poder porque posibilita la visión de un escenario completo, se está convirtiendo ya en poder global en tiempo real.
A estos efectos, en el tiempo se van registrando avances que profundizan en el potencial de la herramienta. La radio de Marconi enlaza continentes a través de oceanos. El transistor de silicio sustituye a la válvula de Lee de Forest convirtiendo lo caro, pesado, voluminoso y de difícil mantenimiento en algo cada día más barato, más ligero, que ocupa poco espacio y muy fiable. En paralelo en el tiempo y por otras vías se desarrollan la tecnología informática (que incorpora chips llenos de transistores) y la tecnología espacial que permite tener cobertura terrestres globales desde órbitas geoestacionarias.
Como en tiempos de Herodoto el hombre vuelve a utilizar toda la tecnología disponible en un ejercicio de convergencia sin precedentes. Primero digitaliza todas las señales, voz video y datos, luego incorpora la informática como herramienta de procesado digital al tratamiento de las señales e incorpora a la red terrena de distribución cable y radio, la red satelital, todo ello con la redundancia y el ancho de banda necesarios para proporcionar la calidad de servicio que el ciudadano demanda.
Todos estos procesos, que sin duda han cambiado la forma de vida, en todos los órdenes, de la humanidad se han producido en 150 años y de una forma acelerada en los últimos treinta. Ya tenemos aldea global, ya tenemos sociedad del conocimiento.
Los individuos que integran las sociedades cada vez más utilizarán todas estas nuevas posibilidades que les suministra la tecnología. Para su información, para su formación, para su ocio, para su negocio, para su relación con los demás, para casi todo. No hay otra salida, no hay otra dirección de futuro posible. Es una verdadera revolución horizontal que cambiará, que ha cambiado ya el mundo. Que sea para bien.
26 Nov
Publicado en la Fundación Bancaja
El día 19 de noviembre de este año tuvo lugar en la sala de la Fundación Bancaja, auspiciado por la Real Sociedad Económica de Amigos del País, de la que soy miembro desde hace muchos años, una mesa redonda acerca de la conexión entre el Sistema Universitario Pública de la Comunidad Valenciana y su transcendencia a la sociedad. La mesa redonda estaba constituida por D. Francisco Oltra, presidente de la Real Sociedad y los máximos responsables de las universidades públicas valencianas, es decir sus cinco rectores.
En primer lugar debo manifestar mi felicitación tanto a la organización como a los participantes de la mesa por la iniciativa y también por la intervención y en enfoque cohesionado que hicieron los rectores, transmitiendo claramente el mensaje de que el sistema universitario tenía sentido en un territorio si los ciudadanos de dicho ámbito lo percibían como un sistema tractor que, en definitiva, a corto, a medio o a largo plazo se traducía en una mejora clara de la calidad de vida de los ciudadanos que lo integran. Este era el mensaje y creo que se transmitió muy bien. Enhorabuena. El único problema es que tal mensaje llegó de forma directa a las, más o menos, doscientas personas que llamaban el aforo de la sala y, de forma indirecta a través de la repercusión de los medios de comunicación del día siguiente. A partir de ahí, el impacto positivo y necesario se desvanece en el tiempo hasta desaparecer, si no se realizan acciones que mantengan permanentemente el discurso en la sociedad.
26 Nov
Publicado en la Fundación Bancaja
El día 19 de noviembre de este año tuvo lugar en la sala de la Fundación Bancaja, auspiciado por la Real Sociedad Econímica de Amigos del País, de la que soy miembro desde hace muchos años, una mesa redonda acerca de la conexión entre el Sistema Universitario Pública de la Comunidad Valenciana y su transcendencia a la sociedad. La mesa redonda estaba constituida por D. Francisco Oltra, presidente de la Real Sociedad y los máximos responsables de las universidades públicas valencianas, es decir sus cinco rectores.
En primer lugar debo manifestar mi felicitación tanto a la organización como a los participantes de la mesa por la iniciativa y también por la intervención y en enfoque cohesionado que hicieron los rectores, transmitiendo claramente el mensaje de que el sistema universitario tenía sentido en un territorio si los ciudadanos de dicho ámbito lo percibían como un sistema tractor que, en definitiva, a corto, a medio o a largo plazo se traducía en una mejora clara de la calidad de vida de los ciudadanos que lo integran. Este era el mensaje y creo que se transmitió muy bien. Enhorabuena. El único problema es que tal mensaje llegó de forma directa a las, más o menos, doscientas personas que llamaban el aforo de la sala y, de forma indirecta a través de la repercusión de los medios de comunicación del día siguiente. A partir de ahí, el impacto positivo y necesario se desvanece en el tiempo hasta desaparecer, si no se realizan acciones que mantengan permanentemente el discurso en la sociedad.
Es muy importante, desde mi punto de vista, que la sociedad sea consciente de que la inversión que hace de forma continua en el sistema universitario le es muy rentable, tan rentable que debe de tentarle hacer una inversión mayor, como así lo han entendido otros países del primer mundo en el que estamos inmersos. Para ello las universidades, cada una de ellas con sus peculiaridades, habilidades y limitaciones, están obligados a mantener, de forma ordenada y con diseño detrás, una acción permanente de información al ciudadano de su actividad, no solamente al gestor público que conoce la actividad universitaria a través de la auditación preceptiva de todo sistema público, sino directamente al ciudadano de forma que esté convencido de la conveniencia de mantener y aumentar la financiación del sistema universitario público porque a él, al ciudadano de a pie, le es rentable.
Tenemos un buen sistema universitario público en la Comunidad Valenciana, que como todo sistema complejo es de difícil gestión, la financiación es la sangre que oxigena y mantiene operativo a esta potente locomotora social y el ciudadano debe ser consciente, a través de visualizar claramente su beneficio, de la potencia del instrumento del que dispone el cuerpo social. Tenemos, los universitarios, entre otras muchas obligaciones la de hacérselo notar al ciudadano individual.